jueves 19 de abril de 2007

Katrina


¿Bizarro, eh? Eso mismo he pensado yo cuando lo he visto esta mañana en una caja de palillos (porque se supone que eso es lo que es, no un monstruo del cieno). También me ha hecho darme cuenta de que tendré que tomarme a broma, insensibilizarme, o lo que sea ante lo que ha pasado de ser una costumbre semanal a una diaria: las broncas entre mis abuelos. Que si no lo quiero en mi casa, que si no se merece vivir, que si me da lástima porque soy humana... Por mi que se mueran ambos, preferiblemente matándose entre ellos (que, por otra parte, es lo más probable).

No, insensibilizarme no. Tomármelo a broma, a medias. El monstr... el palillo mola mucho y puedo jugar a poner su cabeza sobre la de otras personas. Pero no puedo hacer como que no pasa nada. Porque los auriculares están insonorizados y puedo pasar de los berridos de mis abuelos, pero los muy cabrones están amargando las vidas de mis padres. Porque, al fin y al cabo, nos vemos todos los días y es casi imposible pasar. Porque aunque aparte la vista, los problemas seguirán ahí.

Como el desastre del huracán Katrina, que parece haber remitido ahora que ya no se ve por la tele. O como ciertas amistades, que parecen haberse olvidado ahora que ya no se me ve por el instituto. Menos mal que otras no se resienten (gracias Mary, la ganadería nos une).

Hoy la canción protagonista ha sido Closer, de Nine Inch Nails, que sonaba cuando me topé con el monstruo del cieno.

jueves 5 de abril de 2007

¡Nueva fórmula!

Caballo (que a partir de ahora va a firmar como Caballo Dether) me dijo el otro día que este blog es más accesible y abierto que mis anteriores. ¡Y está en lo cierto! Con una nueva composición, las entradas publicadas aquí son ahora un 67% menos pedantes y un 52% menos elitistas.*
Para muestra un botón: os voy a recomendar una canción de Michael Jackson: Stranger in Moscow.


*Los datos facilitados podrían ser arbitrarios.

Falta de sueño, de libido y de tiempo libre

Dentro de un rato me iré a trabajar con cuatro miserables horas de sueño a mis espaldas. Hace algunos meses que no duermo bien, pero esta última semana la cosa ha empeorado. Esta tarde ha acabado con mi sueño el despertador de mi padre, que ha sonado a un pasillo de distancia y con dos puertas cerradas de por medio. Estoy algo cansado, pero teniendo en cuenta la semana que he pasado, debería estarlo más.

Mañana es mi cumpleaños y no tengo demasiadas ganas de que llegue. No tengo ganas de ejercer pillaje, de violar mujeres ni de saquear poblados esquimales. No me siento violento y mi libido está por los suelos. Por ello te debo una disculpa, mi pedante pastelito rubio de bote: no debería cuestionar tus esfuerzos en la cama, esto es cosa mía. Lo siento, Mary (de todos modos últimamente me estaba portando bien con el tema de tu... bueno, mejor no lo digo si quiero conservar mis genit... nuestra amistad).

Quizá vuelva a Suecia este verano con Jorge y Ricardo (y sin vosotros dos, mi querido jebi pijo y mi amada pedante de conservatorio). Todo depende de Ricardo, lo cual me aterra.

De este modo: =O

He mirado los precios en Iberia y ascienden a los 255€ ida y vuelta, pero aún tengo que consultar precios en compañías de bajo coste. De todos modos ya estoy ahorrando.

Teniendo en cuenta que me pongo a trabajar en media hora, voy a ir terminando esta entrada anunciando que a partir de ahora recomendaré una canción cada vez que publique una entrada. Muchos de vosotros ya conoceréis algunas, así que intentaré que haya variedad.
Como no podría ser de otro modo, mi primera recomendación es Friend of The Night, de los escoceses Mogwai.

martes 3 de abril de 2007

Después de una comida pesada...


El otro día fuí a trabajar con el portátil y grabé algunos sonidos de maquinaria con iLogic. Perdón, con Logic Pro. Tengo pensado utilizarlos próximamente, aunque el de la amasadora no pude grabarlo bien. La pesadora es muy interesante, al sonido de la cuchilla cortando regularmente bolas de masa y las cintas transportadoras se suma el de la pala rotatoria que se activa cada cuatro bolas. Ya veis que si soy convencional es por obligación.