
Intentaré que esto no parezca un diario.
Hoy me he levantado algo melancólico. Mierda, eso ha sonado a diario. No importa. Me he levantado y sigo sintiéndome algo triste. Irónicamente, el hecho de sentir tristeza me parece positivo. Lo que voy a decir a continuación será redundante para muchas personas: esto es positivo porque últimamente me siento como un skinhead bipolar (oscura referencia). Donde antes había apatía, ahora hay tristeza y satisfacción. De media sale lo mismo, pero bien sé que no lo es. Esta es mi enésima salida del agujero. Antes de que la gente deje de leer diré que esta vez es diferente (aquí puede ir una alusión al cuento del pastorcillo y el lobo).
Ahora que estáis sentados de nuevo (figuradamente, claro. Me imagino que no os habéis llegado a levantar) me arriesgo de nuevo a que cerréis la ventana diciendo lo siguiente: sí, esta vez es diferente. Sin embargo eso no significa que vaya a ser mejor o que mis probabilidades de volver a la cueva sean menores.
A lo mejor esto pasa porque mi madre está mejor, porque ha llegado la primavera o qué se yo, pero lo que tengo claro es que ahora parece un buen momento para disfrutar. Hace unos días no me habría imaginado diciendo esto. Yo, Pablo, el que pensaba que no existían posibilidades de ser feliz en el presente, que el único motivo para seguir vivo era la remota posibilidad de ser feliz en el futuro. Y muy remota me parecía. Pues tirón de orejas para mí, que estos últimos días he disfrutado. En momentos puntuales, pero he disfrutado. Con cosas tan simples como salir entre semana a ver filaetes. Al día siguiente curraba, pero se me hizo más agradable de lo normal.
Esto va a parecer la típica novela del robot que se humaniza. Aunque aún (me permito poner un aún) es todo un poco light, aspiro a que todo vaya a más. Es un riesgo que me apetece correr. A lo mejor vuelvo a sentir algo como cuando me regalaron la Nintendo 64 cuando era un enano. A lo mejor hasta supero la prueba de fuego: sentir lo que llevo cosa de cuatro o cinco años sin sentir. Veo bastante improbable enamorarme de alguien y, a decir verdad, es muy posible que siga rechazando cualquier entrada en mi territorio. La diferencia es que esta vez no será algo sistemático.
Me permito el lujo de decir que hay personas que me quieren y están dispuestas a ayudarme. Pues eso, si podéis darme un empujoncito, mimitos, chamera, etc., estaré agradecido.
El Souvenirs d'un autre monde de Alcest se sale. Me recuerda a Agalloch y Explosions in The Sky.


